viernes, 15 de marzo de 2013

Francisco

Estamos tratando de recuperarnos del golpe de knock-out que significó escuchar primero el nombre "Georgius Marius" y ver después al cardenal Bergoglio (ya Francisco) salir vestido vestido de blanco a la Loggia di San Pedro. Y a partir de las noticias que se van filtrando tratar de entender que sucedió y que se puede esperar.
Como dije en un blog amigo, mi fuerte no son los pronósticos. En este blog puse seis candidatos. El mio sabía que no tenía chances. Fue un juego, para yo mismo conocerlos un poco más. Al final, aquel que salió, ya lo conocia. Ironías divinas. 
Por ahora, sabemos que el cardenal Bergoglio fue siempre el candidato más votado, al parecer con el apoyo de los cardenales del "tercer mundo", y los de la curia, bertonianos y sodanianos. Los grandes electores que señalaron al argentino estaban dentro y fuera del cónclave. Dentro algunos señalan a Abril y Castelló (ex-nuncio en Argentina y hoy cardenal de Santa María la Mayor, el primer lugar que visitó Francisco), y al cardenal Re. 
Las buenas relaciones entre Re y Bergoglio no tienen nada de extrañas. Son amigos y de hecho los 10 años del bresciano como Prefecto de la Congregación de Obispos, fueron la época dorada de Bergoglio al frente del episcopado. La llegada de Ouellet hizo perder influencia al cardenal y ganarla al nuncio Adriano Bernardini. 
También Bertone aportó sus votos para bloquear a Scola y a Bagnasco dos de sus grandes enemigos. A Scola no le perdona que le haya sugerido a Benedicto XVI su reemplazo como Secretario de Estado. A Bagnasco su poca docilidad después que lo ungiera como presidente de la CEI. 
Desde fuera lo habrían hecho el cardenal Martino (quien apoyó a Bergoglia ya en el 2005), Sodano y el propio Ruini. La intención de los italianos habría sido claramente bloquear la llegada de Angelo Scola. Al parecer el obispo de Milán tiene muchísimos enemigos. No solo entre los anti-CyL, sino incluso dentro de CyL. El clamoro error de la secretaria de la CEI desnuda las intrigas italianas. 
La candidatura de Scherer siempre me parecio un globo de ensayo para no mostrar las cartas. Y de hecho, al parecer nunca tuvo verdadeas chances. Bergoglio finalmente se alzó con la mayoría muy pronto. Alcanzó 90 votos. Un cifra nada despreciable que no se puede atribuir a una sola corriente. 
Ahora bien, ¿que hay detrás de la llegada del papa Francisco? ¿Un acuerdo escondido entre supuestos enemigos? ¿Un intento de bloquear a Scola eligiendo un papa mayor, con prestigio, al que quizás creen influenciable debido a su peronalidad introvertida y a su avanzada edad? ¿Han alargado la transición? ¿Estan queriendo limpiar la curia? ¿Solo hubo una comunión de intereses sin una finalidad concreta? 
Será importante saber interpretar los próximos movimientos. 

sábado, 9 de marzo de 2013

Conociendo a los Candidatos - Sean Patrick O'Malley


Una consecuencia "no deseada" de la renuncia de BXVI, es que le ha dado tiempo y tranquilidad a los cardenales para que hablaran de lo que querían, sin la compunción por el dolor de un papa muerto. Así algunos han aprovechado para para lanzar el tema de la "colegialidad", y de la relación entre las conferencias episcopales y la Secretaria de Estado. El próximo papa, si avanza en esas reformas (y al parecer tendrá que avanzar), va a necesitar 6 ojos para que los nuevos nombramientos cardenalicios no se les vuelvan en contra como un búmeran. 

Boris Gelfand

Sean Patrick O'Malley nació hace 68 años en Lakewood, Ohio, en una familia de origen irlandes como el apellido y el nombre de religión (Sean) que adoptó demuestran. Según sus palabras, su vocación nació una vez que fue a un convento con su padre y conoció un viejo fraile alemán. Cuando volvían a casa su padre le dijo que ese fraile era uno de los hombres más felices que podría conocer. A los 12 años entró en el seminario menor de Saint Fidelis, hoy desaparecido. Entró a la Orden Capuchina (un desprendimiento de la Franciscana, es también la orden de otro obispo famoso Charles Chaput). Ordenado diácono estuvo un período en la Isla de Pascua en Chile y a los 26 años fue ordenado sacerdote. 
Estudio en la Universidad Católica de América, graduándose en educación religiosa y con un doctorado en literatura española y portuguesa. Allí también enseñó hasta 1973 cuando fue llamado para ayudar en la pastoral destinada a los latinos que vivían en Washington D.C.  Fundó el diario El Pregonero, el cual todavía existe.
En 1984 es nominado obispo Coadjuntor (con derecho a la sucesión), de la diócesis de Saint Thomas en las Islas Vírgenes.  Allí construyó un albergo para la gente sin hogar y los enfermos de SIDA. En 1992 fue nominado obispo de Fall River teniendo que lidiar con los primeros escándalos de abuso sexual que marcarían en los '90 a la Iglesia Catolica en los EE.UU..
En 2002 fue transferido como obispo a Palm Beach en Florida, y solo 6 meses después volvia a emigrar esta vez como Arzobispo de Bostón. Los escándalos de abuso sexual habían hecho renunciar y huir al cardenal Bernard Law. 
Se encontró con una diócesis destruida. Para pagar las deudas de los jucios por los casos de abuso vendió el palacio episcopal y se fue a vivir a una parroquia. También reformó completamente el seminario como modo de relanzar las pastoral vocacional. Según algunos en la tarea fue ayudado por el Camino Neocatecumenal. 
En 2006 el papa Benedicto XVI lo creo cardenal. Una excepción. Se sabe que Benedicto XVI no crea cardenales en aquellas sedes que ya tienen uno con derecho a voto. Es el caso de Nosiglia en Turín, de Moraglia en Venecia, de Asenjo en Sevilla o de Braulio Rodriguez en Toledo. En el caso de O'Malley fue creado cardenal aun cuando Law estaba en activo. 
O'Malley es conocido por sus críticas al Partido Demócrata por sus políticas abortistas, y consideró que era un escándalo que los católicos le dieran apoyo ("I think the Democratic Party, which has been in many parts of the country traditionally the party which Catholics have supported, has been extremely insensitive to the church's position, on the gospel of life in particular, and on other moral issues,". The Boston Globe
Llegó a la preparación del cónclave a la sombra del arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan, pero poco a poco fue ganando terreno. Resaltan su simpleza (viste el hábito capuchino, una rareza, ya que los religiosos apenas son hechos obispos dejan su hábito y pasan al clergyman, y sandalias), su sentido del humor, su firmeza para contrarrestar los escándalos de abuso sexual, y un modo bastante directo para relacionarse. 
O'Malley tiene la ventaja de una gran experiencia de gobierno, y una clara posición en temas éticos que puede seducir a los cardenales más conservadores. Por el otro lado es un religioso con pocas ambiciones, humilde, y con cierta sensibilidad social lo que podría atraer el voto de los cardenales del "tercer mundo". Los votos que en su momento cosechó Bergoglio hoy pueden tener a él como destinatario. 
Su contra, es americano y no habla fluidamente el italiano.
Hablando con un sacerdote que trabaja a Bostón pero que es de otra diócesis me decía que no le dejaba de sorprender el hecho de que O'Malley se haya posicionado como un fuerte candidato. Lo definió como un hombre de pocas palabras, taciturno, pero con una gran energía y con las ideas muy claras. 

Pedro Luna
http://www.cardinalrating.com/cardinal_196.htm


viernes, 1 de marzo de 2013

Conociendo a los Candidatos - Angelo Scola

"Los muchachos se ponen distintos nombres: los hay ortodoxos, los hay heterodoxos, los hay retardatarios, los hay apresurados, los hay activos, los hay contemplativos. Pero son todos buenos muchachos."

Juan Domingo Perón




El tercero de los "Angelos" y probablemente aquel que tiene más posibilidades es el actual Arzobispo de Milán y ex-patriarca de Venecia, Angelo Scola.  
Scola nació en Malgrfate un pequeño pueblo del norte de Lombardía en noviembre de 1941. En su juventud fue miembro de la Acción Católica pero después paso a formar parte de CyL al conocer a Luigi Guissani. Scola estudió en Milán dos años de Ingeniería para después pasar a estudiar filosofía en la Universidad Católica del Sagrado Corazón. Donde fue discípulo de Gustavo Bontadini, un filósofo neotomista italiano. A los 26 años, siendo presidente de la Federación de Universitarios Católicos, decide entrar en el seminario de Milán.  Tres años después tuvo que dejar el seminario lombardo y pasar al Teramo (en los lejanos Abruzzos). Según los cantares épicos de CyL, Scola tuvo que irse de Milán ante la creciente oposición que encontraba el movimiento creado por Don Guissani. Las investigaciones más terrenas de Andrea Tornelli hablan de que la salida de Scola se debía a que, con otros compañeros, había pedido la ordenación fuera del tiempo establecido para evitar tener que hacer el servicio militar (algo que puede parecer muy mal, pero que tiene cierta lógica para alguien adulto que ya eligió ser sacerdote y para el cual significaba posponer su formación).
Sigue sus estudios en Friburgo (Suiza), para ese tiempo una de las grandes centros tomistas de Europa, y consigue el doctorado con una tesis sobre Melchor Cano.  Colabora con la revista Communio fundada por Ratzinger, von Balthasar y de Lubac. De esos años viene la amistad con Roberto Formigoni,  presidente hasta hace unos años de la Región Lombarda y hoy bajo investigación por corrupción. 
También por esos años comienza su vida académica como asistente en la Universidad de Friburgo para pasar a inicios de los años 80´con profesor de cristología en la Universidad Lateranense de la cual será rector a partir de 1995. 
En 1991 es consagrada obispo y once años después será nominado Patriarca de Venecia, y al consistorio del año siguiente es hecho cardenal. 
Para aquellos que les preocupa la más o menos acogida al motu propio "Summorum Pontificum" de Benedicto XVI, hay que decir que Scola puso a disposición la Iglesia San San Simeone Piccolo, que confió a la Fraternidad San Pedro y a la cual asistió en 2010 a un pontifical. 
Sorprendentemente, el Papa Benedicto XVI lo nombró arzobispo de Milán en lugar de Dionigi Tettamanzi.  El hecho no tenía precedentes (es otra innovación ratzingeriana), y levantó polvareda. En general tuvo dos lecturas. 1) Era un espaldarazo del Papa a Scola señalandolo como sucesor. 2) Era un un espaldarazo del Papa a CyL en la guerra que desde años tiene lugar en la diócesis de Milán (Martini y Tettamanzi tuvieron relaciones bastante difíciles con CyL). Desde mucho tiempo se sabe del aprecio que Ratzinger ha profesado por CyL. De hecho fue Ratzinger quien como enviado de Juan Pablo II celebró las exequias de Guissani en el Duomo de Milán. Otro signo de la amistad que los une es que las colaboradoras inmediatas del renunciado papa son las Memores Domini, consagradas de CyL. 
Para muchos los últimos escándalos de corrupción en la Región Lombarda, por parte de miembros de CyL dedicados a la política tenía como fin secundario limitar el poder de Scola  que no es bien aceptado por toda la diócesis de Milán y quizás, en última instancia, frenar su llegada al papado. 
Se lo ve a Scola como un continuador de la línea ratzingeriana, tanto en estilo como en pensamiento (una mezcla de pensamiento clásico abierto a las preguntas de la teología moderna muy influenciado por Han von Balthasar y por el lenguaje de CyL, que a mi personalmente, me parece a veces indescifrable). 
Un intelectual con poca práctica pastoral e inciertas capacidades de gobierno. Esto lo pone como un gran candidato, pero también lo limita. 

 Pedro Luna

Frases:

La santidad no es otra cosa que una propuesta de vida que produce un placer que dura (?)

La Iglesia, en modo directo o indirecto, se vuelve condición indispensable para desear a Dios porque Ella es el lugar humano, el pueblo que hace posible el testimonio como experiencia cotidiana.





jueves, 28 de febrero de 2013

Solacium




En estas horas tan difíciles una carta de Dom Diego de Jesús para consolarnos un poco...

Carísimos todos:

La historia de la Iglesia conoce unos cuántos casos de monjes que terminaron Papas... y un solo caso inverso, que hoy nos ha tocado presenciar: un Papa que se hace monje, que ingresa libremente a la fortísima raza de los cenobitas, como dice san Benito. No va por menos, sino por más; no se baja de la Cruz, sino que trepa más alto: audazmente ha dado un paso adelante (no al costado) para afrontar los inmensos retos de la Iglesia con mejor armamento que el que le posibilitaba la sede de Pedro: la plegaria, la omnipotencia suplicante. Como dice un famoso texto de Chesterton: al revés de lo que se cree, cuando las cosas andas realmente mal, ya no se necesita al hombre práctico; es la hora del hombre teórico, del contemplativo. Por eso este inmenso Papa que Dios nos ha regalado deja el valle y sube a la montaña. Aún no se ha entendido del todo el gesto. Nos llevará seguramente algunos años. Sólo me atrevo a adelantar que decir "me retiro para orar por la Iglesia" no fue un mero eufemismo para decir sin más "me retiro". Tal vez sea más bien como decir: no me retiro nada; me adentro en pos de una misión más ardua y determinante. Que otro, más joven, con menos fuerzas, se ocupe de la cosa práctica. Yo me ocupo de los dragones.-

Si san Gregorio fue el primer Papa monje; Benedicto es el primer monje Papa. Tal vez, el Papa más agudo de los últimos mil años.

La Barca de Pedro, en breve, tendrá nuevo timonel... y tendrá un vigía nocturno en la punta de su palo mayor.

Bienvenido Abba Benito XVI a la fortísima raza monacal. Con Usted, Santidad, acaudillando nuestra plegaria, los monjes del mundo entero nos sentimos más fuertes, más acompañados, mejor orientados.

Hasta ahí, un humilde aporte a estas horas tan cruciales de la Iglesia. Mañana (por hoy), a las 16 hs nuestra --20 hs romana-- se inicia esta nueva etapa: los alentamos a detener sus actividades al menos un instante para hincarse y rezar un Credo por Benedicto y por rumbo de la Iglesia.

Un abrazo,

p. diego
Monasterio del Cristo Orante
Mendoza – Argentina



Les paso la agenda de actividades próximas.


1): Hemos iniciado esta semana un nuevo Taller de Iconografía, que empezó el lunes y termina el sábado.

2): este Sábado --2 de marzo-- habrá Escuela de Oración, de 10.30 a 19 hs. La entrada es gratuita.-

3): Bajaremos a Mendoza, a dar un Retiro abierto de Cuaresma, el jueves 14 de marzo: será en la parroquia San Agustín. Celebraremos la Misa a las 19.30, tras lo cual daremos dos charlas. La entrada es gratuita.

4): El 6 de abril hay Escuela de Oración.

4): Habrá un nuevo Taller de Iconografía, para principiantes, del 7 al 12 de abril. Para más datos, contáctennos.

5): Para agendar con tiempo: el sábado 27 de abril tendremos nuestro encuentro de Beneficencia, para seguir avanzando con la construcción del templo. Ya tendrán más noticias al respecto, pero es bueno que apunten la fecha.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Últimas Palabras


"En aquel momento, las palabras que resonaron en mi corazón fueron: ´Señor, ¿porque me pides esto y que me pides? Es un peso grande el que pones en mi espalda, pero si me pides esto, por tu palabra, tiraré las redes, seguro que tu me guiaras, también con todas mis debilidades."

"Me sentí como san Pedro con los Apóstoles en la barca sobre el lago de Galilea: el Señor nos ha donado tantos días de sol y de brisa ligera, días en que la pesca fue abundantes; hubo también momentos en que las aguas estaban agitadas y el viento soplaba contrario, como en toda la historia de la Iglesia y el Señor parecía dormir. Pero siempre supe que en la barca estaba el Señor y siempre supe que la barca de la Iglesia no es mía, no es nuestra, es suya. Y el Señor no la deja hundirse."

"Quisiera que cada uno si sintiese amado de aquel Dios que ha donado su Hijo por nosotros y que nos ha mostrado su amor sin confines. Quisiera que cada uno sintiese la alegría de ser cristiano."

"Hice este paso con pleno conocimiento de su gravedad y novedad, pero con una profunda serenidad en el alma. Amar a la Iglesia significa también tener el coraje de hacer elecciones difíciles, sufridas, teniendo siempre delante el bien de la Iglesia y no de nosotros mismos."

"Mi decisión de renunciar el ejercicio del ministerio petrino, no cambia esto (de trabajar siempre y para siempre por el Señor). No vuelvo a la vida privada, a una vida de viajes, encuentros, recibimientos, conferencias, etc.. No abandono la cruz, sino que quedo de una forma nueva unido al Señor Crucificado."

 


lunes, 18 de febrero de 2013

Conociendo a los Candidatos - Marc Ouellet

Poscia ch'io v'ebbi alcun riconosciuto,
vidi e conobbi l'ombra di colui
che fece per viltade il gran rifiuto.

(Y tras haber reconocido a alguno
vi y conocí la sombra del que hizo
por cobardía aquella gran renuncia.)

                                                   Inf, III, 58-60

Los versos de Dante hoy resuenan más que nunca. Si bien nunca se supo con certeza si el poeta los atribuía a Celestino V. Y es que la exégesis dice que el vio y conoció, cuando en realidad parece que Dante y Celestino nunca se encontraron. 
La comparación es injusta pero inevitable. Y creo que Benedicto XVI era el primero en saberlo.
A mi se me vino a la mente otra renuncia. La de Diocleciano, aquel emperador que trato de detener la descomposición del Imperio con una gran reforma y que luego abdicó para ver como todo el sistema colapsaba. 
Pero si tuviera que señalar el paralelo más claro sería con otro alemán. Carlos V (Carlos I de España), último emperador de Occidente, que al darse cuenta de que ya no había nada más que hacer se retiro al Monasterio de Yuste a preparar su muerte.

Boris Gelfand

Marc Ouellet nació hace 68 años, en un pequeñisimo pueblo de Quebec. Es ordenado a los 24 años y dos años después comenzó a enseñar en el seminario mayor de Bogotá (porqué se mudo a Bogotá sería interesante conocerlo), y en 1972 entró a la Societas Presbyterorum a Sancto Sulpitio. Obtuvo la licencia en filosofía en la universidad de los dominicos de Roma con una tesis sobre "La participación en Santo Tomás de Aquino", para después volver a Colombia y de allí a Canada. En 1983 otra vez en Roma, el doctorado en teología dogmática en la Universidad Gregoriana ("La existencia como misión, la antropología de H. von Balthasar"), para volver a Colombia como rector del seminario y en 1990 nuevamente a Canada como rector del Seminario. El más que curioso camino de Ouellet sigue en Roma, como profesor del Instituto Juan Pablo II de la Universidad Lateranense, un instituto especialmente creado con atención a la ortodoxia teologíca. Allí comienza a colaborar con distintas congregaciones de la curia (incluida la Doctrina de la Fe) y pasa a formar parte de Communio, la revista de teología fundada por von Balthasar y Ratzinger. 

Finalmente es consagrado obispo en el 2001 siendo Secretario del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, pero todo esto parece una preparación en la curia y un sumergirse en la "romanitá", porque al año siguiente vuelve a un Canada desertificado del cristianismo con la complicidad de la Iglesia Católica, como arzobispo de Quebec. Al parecer, fue crítico de la deriva de la Iglesia canadiense y apoyo el retorno de la adoración eucarística y el canto gregoriano. 
En el 2010 vuelve a Roma como Prefecto de la Congregación para los obispos (un lugar clave), al parecer después de que la Curia se resistiera a aceptar a George Pell. También asume la presidencia de la Comisión para America Latina. 
Ouellet tiene la ventaja de no ser italiano, y por lo tanto puede ser un candidato de aquellos que temen un papa metiéndose en la política italiana. Además es un no-europeo, con un gran conocimiento de una región como América Latina, donde vive la mayoría de los católicos y donde la Iglesia está en retroceso. Tiene también la ventaja de que su elección sería vista como una continuidad de los ratzingerianos. 
La principal contra es que no es una figura que tenga el apoyo de los italianos y que para muchos no tiene la mano firme y la experiencia para un momento tan delicado.
Pedro Luna

sábado, 16 de febrero de 2013

Una "chiacchiera" sobre el Concilio

El amigo Milko me pide si puedo traducir el discurso que dio Benedicto XVI a los párrocos de Roma en su último encuentro. Como el texto es un poco largo, y me parece que vale la pena leerlo "en caliente" dejo la primera parte, que me parece es la más jugosa por referirse al ambiente en el que comenzó el Concilio y a la reforma litúrgica. Por el apuro con que fue hecho, sepan disculpar los errores. 

Hoy, por las condiciones de mi edad, no pude preparar un gran discurso como podrían esperar, pero pienso hacer una pequeña charla sobre el Concilio Vaticano II como yo lo vi. Comienzo con una anecdota. Yo fui nominado en 1959 profesor de la Universidad de Bonn, donde estudian los seminaristas de la diócesis de Colonia y de otras diócesis cercanas. Así, entre en contacto con el Cardenal de Colonia, el Cardenal Frings. El Cardenal Siri, de Génova, me parece que en 1961, había organizado una serie conferencias con diversos Cardenales europeos sobre el Concilio, y había pedido también al Arzobispo de Colonia hacer una de las conferencias con el título: El Concilio y el mundo del pensamiento moderno.
El Cardenal me había pedido a mi, el más joven de los profesores, que le escribiera un proyecto; el proyecto le gustó y a Génova leyó el texto como yo lo había escrito.  Poco después el Papa lo llamó y el Cardenal estaba lleno de temor, de haber dicho algo fuera de lugar, de falso, de venir citado para una queja o quizás para sacarle la púrpura. Si, cuando su secretario lo vistió para la audiencia, el Cardenal dijo: "Quizás hoy llevo por última vez este hábito". Después entro, el Papa Juan fue al encuentro y lo abraza y dice "Gracias, Eminencia, uds. ha dicho las cosas que yo quería decir, pero no había encontrado las palabras". Así el Cardenal sabía de estar en el camino justo y me pidió de acompañarlo al Concilio, primero como experto personal, después, en el primer periodo fui nominado también perito oficial del Concilio. 
Entonces, nosotros fuimos al Concilio no solo con alegría sino también con entusiasmo. Había un expectativa increible. Esperabamos que todo se renovase, que viniera verdaderamente otro Pentecostés, una nueva era de la Iglesia, porque la Iglesia estaba todavía bastante robusta en aquel tiempo, la praxis dominical era todavía buena, las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa ya habían bajado un poco, pero eran todavía suficientes. Pero se sentía que la Iglesia no avanzaba, se reducía, parecía una realidad del pasado y no la portadora del futuro. En aquel momento, esperabamos que esta realdiad cambiase; que la Iglesia fuera de nueva la del mañana y fuerza del hoy. Y esperábamos que las relaciones entre la Igleisa y la modernidad, que habían comenzado mal con el error de la Iglesia en el caso de Galileo Galilei, cambiara. Se pensaba corregir este inicio equivocado y encontrar de nuevo la unión entre la Iglesia y las mejores fuerzas del mundo, para abrir el futuro a la humanidad, al verdadero progreso. Así, estabamos llenos de esperanza, entusiasmo y también de voluntad de hacer nuestra parte por esta cosa. Recuerdo que un modelo negativo era el del Sínodo Romano. Se decía -no se si es verdad- che habían leido los textos preparados, en la Basílica de San Juan, y que los miembros del Sínodo habían aclamado, aprobado aplaudiendo, y así había concluido el Sínodo. Los obispos dijeron: "No, no hagamos así. Nosotros somos obispos y somos nosotros mismos sujetos del Sínodo; no queremos solo aprobar lo que ya se hizo, sino ser nosotros sujetos y llevar adelante el Concilio. También el Cardenal Frings, que era famosos por su fidelidad absoluta, casi escrupulosa, al Santo Padre, en este caso dice: Aquí estamos en otra función. El Papa nos ha convocado para ser Padres. para ser el Concilio ecuménico, un sujeto que renueve la Iglesia. Así queremos asumir nuestro rol.
El primer momento en el cual se mostró esta forma de actuar, fue el primer día. Fueron previstas para ese día, la elección de las Comisiones y habían sido preparadas, en modo -se buscaba- imparcial, la lista, los nominados; y estas listas eran votadas. Pero rapidamente los Padres dijeron: "No, no queremos votar simplemente las listas ya hechas. Somos nosotros los protagonistas. Entonces, se tuvo que posponer las elecciones, porque los Padres mismos querían conocerse un poco, y querían ellos mismos preparar las listas. Y así se hizo. El Cardenal Liénart de Lille, y el Cardenal Frings de Colonia, habían dicho publicamente: Así no. Nosotros queremos hacer nuestras listas y elegir a nuestros candidatos. No era un acto revolucionario, sino un acto de conciencia, de responsabilidad por parte de los Padres conciliares. 
Así comenzó una fuerte actividad para conocerse horizontalmente, unos y otros, cosa que no era al azar. Al "Collegio dell'Anima", donde habitaba, tuvimos muchas visitas: el Cardenal era muy conocido, hemos visto cardenales de todo el mundo. Me recuerdo bien la figura alta y magra de monseñor Etchegaray, que era Secretario de la Conferencia Episcopal Francesa, de los encuentros con Cardenales, etcétera. Y esto era típico, después, por todo el Concilio, pequeños encuentros transversales.  Así conocí a grandes figuras como el Padre de Lubac, Daniélou, Congar, etcétera. Conocimos a obispos, me recuerdo particularmente al obispo Elchinger de Estrasburgo, etcétera. Y esta era ya una experiencia de la universalidad de la Iglesia y de la realidad concreta de la Iglesia que no recibe simplemente imperativos desde lo alto, sino que junto crece y se desarrolla, siempre bajo la guía naturalmente del Sucesor de Pedro. 
Todos, como dije, venían con grandes expectativas, no se había jamás realizado un Concilio de estas dimensiones, pero no todos sabiamos como hacer. Los más preparados, digamos aquellos con intenciones más definidas, eran los episcopados francés, alemán, belga y holandés, la así llamada "alianza renana". Y en la primera parte del Concilio, eran ellos los que indicaban el camino; después se expandió rapidamente la actividad y todos, siempre más, han participado a la creatividad del Concilio. Los franceses y los alemanes tenían distintos intereses en común, también esfumaturas bastante diversas. El primero, inicial, era la simple -aparentemente simple- intención de la reforma de la liturgia, que ya había comenzado con Pío XII, el cual, había reformado la Semana Santa; la segunda la eclesiología, la tercera, la Palabra de Dios, la Revelación; y finalmente, también el ecumenismo. Y los franceses, mucho más que los alemanes, querían tratar el tema de las relaciones entre la Iglesia y el mundo. 

Comenzamos con el primero. Después de la Primera Guerra Mundial, había crecido, justmaente en Europa central y occidental, el movimiento litúrgico, una redescubrimiento de la riqueza y la profunidad de la liturgia, que estaba hasta ahora casi cerrada en el Misal Romano del sacerdote, mientras la gente rezaba con los propios libros de oraciones, los cuales era hechos según el corazón de la gente, así se buscaba de traducir los contenidos altos, el lenguaje alto, de la liturgia clásica en palabra más emocionales, más cercanas al corazón del pueblo. Pero eran casi dos liturgias paralelas: el sacerdote con el monaguillo, que celebraba la Misa según el Misal y los laicos, que rezaban, en la Misa, con sus libros de oraciones, sabiendo sustancialmente que cosa se realizaba sobre el altar. Pero fue redescubierta justamente la belleza, la profundidad, la riqueza histórica, humana, espiritual del Misal y la necesidad que no solo un representante del pueblo, un pequeño monaguillo dijera "Et cum spiritu tuo" etcétera, sino que fuera realmente un diálogo entre sacerdote y pueblo, que realmente la liturgia del altar y la liturgia del pueblo fuera una única liturgia, una participación activa, que la riqueza llegara al pueblo; y así redescubierta, renovara la liturgia.
Yo encuentro ahora, retrospectivamente, que fue muy bueno comenzar con la liturgia, así aparece el primado de Dios, el primado de la adoración. "Operi Dei nihil praeponatur": estas palabras de la Regla de San Benito aparecen así como la suprema regla del Concilio. Alguno ha criticado que el Concilio habló de tantas cosas, pero no de Dios. ¡Habló de Dios! Y fue el primer acto y aquel sustancial hablar de Dios y abrir a toda la gente, todo el pueblo santo, a la adoración de Dios, en la común celebración de la liturgia del Cuerpo y Sangre de Cristo. En este sentido, más alla de los factores prácticos que desaconsejaban comenzar enseguida con temas controvertidos fue digamos, un acto de la Providencia que al inicio del Concilio estuviera la liturgia, Dios, la adoración. Ahora no quisiera entrar en detalles de las discusiones, pero vale la pena siempre volver, más allá de las situaciones prácticas, al Concilio mismo, a su profundidad y a sus ideas esenciales. 
(..)
Después estaban los principios: la inteligibilidad, en ves de estar cerrados en una lengua no conocida no hablada, y también la participación activa. Lamentablemente, estos principios fueron mal entendidos. Inteligibilidad no quiere decir banalidad, porque los grandes textos de la liturgia -aun hablados, gracias a Dios, en lengua materna- no son fácilmente intelegibles,  tienen necesidad de una formación permanente del cristiano para que crezca y entre siempre más en la profunidad del misterio y así pueda comprender. Y también la Palabra de Dios -si pienso día por día la lectura del Antiguo Testamento, la lectura de las Cartas Paulinas, del Evangelio- ¿quien podría decir que se entiende rápidamente porque es en la propia lengua? Solo una formación permanente del corazón y de la mente puede realmente crear una intelegibilidad y una participación que es más que una actividad exterio, que es un entrar de la persona, de mi ser en la comunión de la Iglesia y asín en la comunión de Cristo.