miércoles, 20 de abril de 2011

El Miserere de Allegri




El famoso "Miserere" de Gregorio Allegri, es una obra basada en el Salmo 51 compuesto en el renacimiento italianao, que conjuga el estilo de la escuela romana de Palestrina y la escuela veneciana de Gabrieli. Se cantaba el miércoles y el viernes santo durante el oficio de tieneblas en la capilla sixtina. La obra tuvo un gran éxito y los papas llegaron a penar con la excomunión a aquel que vendiera las partituras para ser cantadas fuera de la Sixtina. La obra era además de difícil ejecución porque gran parte se basaba en las técnicas que los cantores de la Capella se pasaban sin dejar nada por escrito. Es conocida la anécdota de Mozart quién con solo 14 años escuchó la ejecución para después transcribirla. En su caso no fue penado, sino premiado, ya que se consideró un verdadero prodigio. 
Este año el Papa Benedicto XVI pidió la ejecución explícitamente. Después de años el famoso Miserere de Allegri volvió a sonar en un evento litúrgico. Para la ocasión la Sixtina recurrió a una partitura original, distinta a las versiones mas conocidas registradas.

LatinCastellano

Miserere mei, Deus: secundum magnam misericordiam tuam,
et secundum multitudinem miserationum tuarum, dele iniquitatem meam,
amplius lava me ab iniquitate mea
et a peccato meo munda me.
Quoniam iniquitatem meam ego cognosco,
et peccatum meum contra me est semper,
tibi soli peccavi,
et malum coram te feci.
Ut iustificeris in sermonibus tuis,
et vincas cum iudicaris.
Ecce enim in iniquitatibus conceptus sum,
et in peccatis concepit me mater mea.
Ecce enim veritatem dilexisti,
incerta et occulta sapientiae tuae manifestasti mihi.
Asperges me hysopo, et mundabor,
lavabis me, et super nivem dealbabor.
Auditui meo dabis gaudium et laetitiam,
et exsultabunt ossa humiliata.
Averte faciem tuam a peccatis meis,
et omnes iniquitates meas dele.
Cor mundum crea in me, Deus,
et spiritum rectum innova in visceribus meis;
ne proiicias me a facie tua,
et spiritum sanctum tuum ne auferas a me.
Redde mihi laetitiam salutaris tui,
et spiritu principali confirma me;
docebo iniquos vias tuas,
et impii ad te convertentur.
Libera me de sanguinibus, Deus, Deus salutis meae,
et exsultabit lingua mea iustitiam tuam;
Domine, labia mea aperies,
et os meum annuntiabit laudem tuam.
Quoniam si voluisses sacrificium,
dedissem utique holocaustis non delectaberis.
Sacrificium Deo spiritus contribulatus,
cor contritum, et humiliatum, Deus, non despicies.
Benigne fac, Domine, in bona voluntate tua Sion,
ut aedificentur muri Ierusalem.
Tunc acceptabis sacrificium iustitiae,
oblationes, et holocausta,
tunc imponent super altare tuum vitulos.[1]

Tenme piedad, oh Dios, según tu amor,
por tu inmensa ternura borra mi delito,
lávame a fondo de mi culpa,
y de mi pecado purifícame.
Pues mi delito yo lo reconozco,
mi pecado sin cesar está ante mí;
contra Ti, contra Ti solo he pecado,
lo malo a tus ojos cometí.
Por que aparezca tu justicia cuando hablas
y tu victoria cuando juzgas.
Mira que en la culpa ya nací,
pecador me concibió mi madre.
Mas Tú amas la verdad en lo íntimo del ser,
y en lo secreto me enseñas la sabiduría.
Rocíame con el hisopo, y seré limpio,
lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
Devuélveme el son del gozo y la algría,
exulten los huesos que machacaste Tú.
Retira tu faz de mis pecados,
borra todas mis culpas.
Crea en mí, oh Dios, un puro corazón,
un espíritu dentro de mí renueva;
no me rechaces lejos de tu rostro,
no retires de mí tu santo espíritu.
Vuélveme la alegría de tu salvación,
y en espíritu generoso afiánzame;
enseñaré a los rebeldes tus caminos,
y los pecadores volverán a Ti.
Líbrame de la sangre, Dios, Dios de mi salvación,
y aclamará mi lengua tu justicia;
abre, Señor, mis labios,
y publicará mi boca tu alabanza.
Pues no te agrada el sacrificio,
si ofrezco un holocausto no lo aceptas.
El sacrificio a Dios es un espíritu contrito;
un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias.
¡Favorece a Sión en tu benevolencia,
reconstruye las murallas de Jerusalén!
Etonces te agradarán los sacrificios justos,
holocausto y oblación entera
se ofrecerán entonces sobre tu altar novillos

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